Francés caliente

Pan frances yucateco formna parte de las recetas yucatecas

Usos insospechados del francés yucateco (nos referimos al pan, por supuesto)

¿Francés caliente?No lo digas así, linda hermosa que están llegando un montón de franchutes. No vaya a ser que nos malinterpreten y terminemos en un xeek’  francoyucateco con chamaquitos cabezones, pero altos, de ojitos claros y lengüita pegada. Aclara que estás hablando del pan, ninia, del pan francés de Yucatán, el mejor del mundo, que fue hecho por primera vez no por franceses sino por unos españoles que tenían su panadería por el rumbo de Santa Ana. Y es que el pan en esta tierra tiene su historia porque el trigo europeo que los españoles quisieron sembrar para hacer su pan nunca se dio ni se va a dar en esta península de calores bíblicos. Yuvieron que agarrarle el gusto al pan de maíz, al que le ponían manteca y sal para alegrarle el sabor. El trigo que llegaba a Mérida en la Colonia no era para todo el mundo porque se quedaba en el convento de las Monjas Concepcionistas que desayunaban su chocolatito con pan de trigo, una costumbre que  hoy practica todo yucateco que se respete. Tuvo que pasar más de un siglo para que el trigo saliera del convento, por eso en el XVIII aparecen las primeras panaderías con unos panes tan diminutos que dieron por llamarle “panecillos”. Por fortuna después aparecieron el pan de manteca, las hojaldras –maare, tú qué delicia, ¿jah?-, y el pan de polvo, que son los famosos polvorones. Y eso por no mencionar pan dulce, mollete, cocotazo, turulete, rosquillas, pan de cielo y el pan de bonete, con nombres que los frailes le ponían y que consumían en exclusiva mientras las monjas inventaban el escotafí, las panetelas y las bizcotelas, que se quedaron para siempre en el alma del yucateco.

Así que la próxima vez que llegues a una panadería con tu francesito, no pidas un francés caliente para que no te malentiendan, porque ya sabes que el francés no es un verdadero francés y lo más seguro ninia, es que ni siquiera esté caliente.

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *