Agosto en el Puerto (de Progreso, por supuesto)

Agua de pozo en jícara

Agua de pozo. Lo único que necesitas para quedarte en Yucatán.

Agosto. Ya va siendo hora de dejar los algodones de esta nube plácida y relajada del Puerto de Progreso, ponerle el pecho a las últimas lluvias (de agua y de mosquitos) y asumir, como yucateco de hueso colorado, la amenaza de uno que otro huracán extraviado en las aguas del Caribe. Sal de tu hamaca boxita, ¿no ves que ya está por empezar el trepaquesube escolar? Si te pega muy duro regresar, tráete agua y arena en una botellita, añádele unos caracolitos y cuando llegues a Mérida ponla en tu cuarto donde siempre la veas. Así, cuando suba la marea de las cuentas por pagar y otras angustias (esas que hoy llaman estrés), contemplas tu botellita en silencio hasta que vuelvas a sentir el rumor de tu mar, la cadencia de las olas y el olor del tikinxik en la cocina. Como si estuvieras inmersa en el budismo zen descubrirás que todo es relativo y que la clave de la felicidad no está en el ayer ni en el mañana sino en el hoy.

Así que vive con intensidad el momento presente, y mata de una vez ese bendito mosco que te está haciendo la vida imposible aquí y ahora.

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2 Respuestas

  1. Ileana dice:

    Cómo olvidar las fogatas en las noches de luna llena, el juego del látigo, el juego de pelota… los pirulines… el paseo en lancha. Buenos recuerdos.

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