Las confidentes que se quedaron en Yucatán

Bancas confidentes o Sillas “Tú y Yo”

Las veo en todos los pueblos de mi tierra porque estas bancas son tan yucatecas como el poc chuc. Al principio las veía como un toque pintoresco que decoraba las plazas, pero de tanto verlas empecé a preguntarme por qué estas bancas rococó pegaron tanto en Yucatán, y de tanto preguntármelo se me han ocurrido algunas respuestas:

  • Las confidentes son un reflejo de nuestra forma de ser, porque eso de hablar bajito y con tanto recato es una muestra de la consideración que se tiene por el prójimo en Yucatán. Esto se nota mucho en las calles: ¿No te has dado cuenta que en el coche casi ni usamos el claxon?
  • Las sillas “Tú y yo” están hechas para el romance y la poesía. Y yo digo, ¿hay algo más romántico que un yucateco enamorado? Allí están los tríos y las serenatas para demostrarlo.
  • En las sillas confidentes, puedes casi susurrar al oído de tu boxito, pero por más cerca que estés, siempre hay una barrera para que nadie se propase. Así somos: damos confianza pero siempre puedes “pintar tu raya”.

Y tú, ¿tienes alguna idea de por qué las bancas confidentes se quedaron para siempre en Yucatán?

 

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