Hacienda Cacao

La hacienda Cacao y el primer bolero yucateco

—La hacienda Cacao, mi p’urux!

—Bastante chocolate que debió haber por aquí, donia Way.

—La palabra “cacao” viene del maya ka kaw, que nombra el fruto, tan escaso, que hasta se convirtió en la moneda de los antiguos mayas.

—¡Cuantas ruinas hay aquí!

—Pero en los tiempos fue una hacienda tan importante que hasta tenía sus propias fichas de hacienda que hoy son codiciadas por los coleccionistas de monedas.

—¿Y quién estaba a cargo de esta hacienda?

Donia Way enseña al boxito la iglesia que aún se conserva en la hacienda Cacao

José María Ponce, que fue quien emitió las fichas de hacienda en 1889. Tenía alma de empresario porque además de sembrar enormes plantíos de henequén se puso a comercializar la fibra de sisal y con las ganancias montó una fábrica de hielo y una fábrica de chocolate.

—¡Ahora sé por qué se llama Cacao!

—Además, por si no lo sabías fue el creador de la famosa Cervecería Yucateca.

—Nada más por eso tendríamos que hacerle un monumento a José María.

Haciendas yucatecas

José María Peón fue el empresario que echó a andar la Hacienda Cacao

—La hacienda tiene muchas historias, una de ellas cuenta que en el año 1918, en una parranda que se celebró para la comunidad de Cacao, el trovador yucateco  Enrique Galaz Chacón compuso su primera canción.

—¡La conozco! Es un bolero que se llama…hummm…

—Madrigal, mi p’urux. Y se conoce como el primer bolero yucateco.

—¡Bendita hacienda, donia Way!

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