La ciruela yucateca

La ciruela yucateca: Chi’ abal o tuxpana

ciruela chi' abal

Donia Way, su mulixito y Camote (emposmado por una pitanza de ciruela yucateca)

—¿Qué comes ninio? ¡Y hasta le pones su chilito!, ¿jah?

—Ciruela, donia Way…son deliciosas aquí en Yucatán.

Maa, dame una …veo que tienes chi’ abal y chak abal

—Son ciruelas, no eso de abal

—Te explico p’urux: abal es ciruela en maya. Dices chi’ abal en cuando la ciruela es amarilla y chak abal cuando es roja.

—Ahhh

— Pero aquí en Yucatán hay muchos tipos de ciruelas y sus nombres tiene que ver con el color, la consistencia, la forma y el lugar de donde vienen.

—¿En serio?

—Las comunes son las chi’ abal, y las chak abal, pero también están las sabak’ abal, las ek’ abal, las keke’ abal, y la tuxpana.

—Yo he oído hablar de la campechana

—También está la San José y la fundura, quees la que se da en junio y julio, porque le gustan las lluvias.

—¿Y cuándo es la época de ciruelas en Yucatán?

—Los árboles de ciruela empiezan a tirar sus hojas en febrero y las sueltan todas quedando sólo unos chilibitos porque se preparan para sacar sus flores. Empezamos a ver ciruelas en marzo y abril, pero es en mayo cuando se ponen maduritas y deliciosas.

—Por eso en mayo se ven los ciruelos llenitos en los patios de las casas.

—En junio, con las lluvias, terminan de caer todas…ya para julio se acaba la cosecha.

—Unas son gruesas y otras no tanto, donia Way.

—Unas son tan duras que truenan cuando les metes el diente, otras están llenas de jugo como la campechana, y también las hay carnosas como la ciruela tuxpana.

—¡Son deliciosas!

—Y curativas, mulix: a ti te van a servir porque son buenas para los nervios retentados, ¿no ves que tienen complejo B?

—¡Más complejos tendrás tú, donia Way! Yo lo que tengo a veces son problemitas de panza.

—La ciruela te quita el estreñimiento, ¿jah? Y eso por no hablarte de lo buena que es para quitar la anemia, la artritis y el reumatismo.

—¡Ya ni me digas más que voy a hacerme un tratamiento completo!

—Mejor deja que te haga un pipián, que lleva su poquito se ciruela…

—Pero el pipián a esta hora me cae pesado y me deja con amargura, donia.

—Entonces ven y te hago loch mientras te preparo unas ciruelas en almíbar que te van a alegrar la vida, lindo hermoso.

—Por eso me gusta tanto Yucatán.

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