Hacienda Ticopó en Acanceh

Ticopó: la más colonial de las haciendas yucatecas

Donia Way – el boxito y Camote – llegan a Ticopó

—¡Es la hacienda Ticopó, ninio!
—Déjame ver, donia: yo detecto un estilo medio colonial, lo digo por esos arcos de medio punto en la fachada de la Casa Principal.
—Vas aprendiendo, chiquito: Ticopó fue una hacienda que al principio se dedicó al cultivo del maíz y al ganado.
—Lo mío es la arquitectura, donia Way. Ya me enteré que La casa principal es de 1788, y tiene todo lo del estilo colonial: un solo volumen con dos niveles; y sus espacios se distribuyen a lado y lado en forma de “C”, que es el típico de la hacienda ganadera.
Maa, me tienes impresionada, ninio…
—Todo es simétrico, donia; y la entrada está en el puro centro del edificio: allí están los arcos del pórtico de entrada, la escalera de doble rampa y arriba la espadaña, que coincide con el eje del centro de la hacienda.

En la capilla de la Hacienda Ticopó

—De que es colonial, es colonial mi p’urux; pero en los papeles el primer dueño es un señor Ricardo Molina Hubbe, de la época henequenera…
—Osea, finales del siglo XIX…
—Y se sabe que a principios del XX, en 1918, la hacienda pasa a ser de Avelino Montes.
—Aquí también se nota la arquitectura del periodo henequenero. Primero, fíjate que los edificios principales y las casas para peones están bien separados.
Mare, es cierto, ¿jah?
—Son tres edificios los que forman la Hacienda: la capilla, la casa de máquinas y desfibradora y las bodegas. Y los tres funcionan a través de esta gran plaza.
—Pero la casa de máquinas se nota que no es de la colonia, ¿a la viste?
—Es del Porfiriato, donia. Y se construyó para lo que era, con vigas de metal, rieles y mampostería.
—La idea, ninio, es que fuera resistente, ¿tú sabes el henequén que se sacó de aquí?
—Claro que lo sé, el suficiente para que se conociera en la posteridad como la época del oro verde en Yucatán.
—Es una hacienda preciosa y te diría que entráramos, ninio, pero Ticopó tiene un detalle: no está abierta al público.
—Nos quedaremos con las ganas, donia Way
—Ven, tomémonos una selfie con la Hacienda de fondo, para que se sepa que al menos la vimos de lejos, ¿jah?

Vista panorámica de la Hacienda Ticopó

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *